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Cestas para recolectar setas y hongos de todos los materiales
Las cestas de mimbre para setas tienen claras ventajas frente a las bolsas de plástico o recipientes cerrados que muchos usan por error. El mimbre deja respirar las setas durante horas, evitando esa condensación que las estropea tan rápido. Son muy ligeras para largas caminatas por el monte, algo que agradeces cuando llevas varios kilos encima. Además, al ser flexible, el mimbre absorbe los golpes y protege las setas más frágiles de acabar aplastadas.
Las cestas de castaño son más resistentes, perfectas si frecuentas terrenos complicados o buscas una cesta que te dure décadas. Su aspecto encaja naturalmente en el bosque y su estructura más rígida protege mejor las especies grandes. Tanto el mimbre como el castaño dejan caer las esporas al suelo mientras caminas, algo fundamental para que el bosque se regenere año tras año.
Tipo de cesta según el tipo de recolección
Elegir bien la cesta marca la diferencia en tus salidas al monte. Para salidas cortas y terrenos accesibles, una cesta pequeña de mimbre (20-30 cm) es lo más práctico: ligera y manejable. Si haces expediciones largas o vas a por especies concretas, una cesta mediana (35-45 cm) te dará más capacidad sin resultar incómoda.
Las cestas con tapa son ideales cuando quieres discreción, hay mal tiempo o transportas setas muy delicadas. Para recolectores que van en serio o frecuentan zonas muy productivas, las cestas grandes te permiten aprovechar esos días extraordinarios en el monte. El asa debe quedar cómoda para tu altura y forma de llevarla, porque después de varias horas cualquier incomodidad se nota.
Cestas de recolección de setas para principiantes
Si empiezas en esto de las setas, necesitas una cesta fácil de usar y versátil para diferentes tipos de hongos. Una cesta de mimbre mediana (30-35 cm de diámetro) es perfecta para iniciarse: tiene espacio para una buena recogida pero no resulta aparatosa cuando va vacía. Busca un asa ergonómica que reparta bien el peso, especialmente mientras aprendes a cargarla correctamente.
Para principiantes recomendamos cestas de fondo plano que se mantienen estables cuando las dejas en el suelo para examinar las setas. El trenzado de mimbre te permite ver lo que llevas dentro sin abrir constantemente la cesta, evitando manipular las setas innecesariamente. Merece la pena invertir desde el inicio en una cesta artesanal de calidad: te durará años y te permitirá concentrarte en aprender a identificar especies y perfeccionar la técnica de corte.
Preguntas frecuentes, responden nuestros expertos seteros
¿Por qué usar una cesta en lugar de una bolsa para recoger setas?
Las cestas dejan que el aire circule, manteniendo las setas frescas y evitando la fermentación que se produce en bolsas cerradas. Las esporas caen libremente a través del trenzado, ayudando a regenerar el bosque. También protegen contra aplastamientos y te permiten organizar mejor los diferentes tipos de setas mientras recolectas.
¿Qué tamaño de cesta es mejor para cada tipo de seta?
Para setas pequeñas como níscalos, cestas de 25-30 cm evitan que se mezclen demasiado. Los boletus y especies medianas van bien en cestas de 35-40 cm que dan espacio sin que rueden por todos lados. Para especies grandes como algunos Pleurotus, cestas de 45-50 cm ofrecen la amplitud necesaria sin perder ventilación.
¿Necesito cesta con tapa para la recolección de setas?
Las cestas con tapa van bien para recolecciones largas, mal tiempo o cuando transportas especies muy delicadas. La tapa protege de la lluvia y evita perder esporas durante el transporte en coche. Para salidas cortas con buen tiempo, las cestas abiertas son más prácticas y cómodas de usar.
¿Cómo mantener y limpiar correctamente una cesta de setas?
Después de cada uso, quita restos vegetales y limpia con cepillo suave y agua tibia. No uses detergentes químicos que dañan las fibras naturales. Sécala completamente antes de guardarla para evitar moho. Una vez al año, aplica aceite de linaza o barniz específico para mimbre para mantener la flexibilidad y resistencia a la humedad.
