Cinco consejos para no ingerir setas tóxicas

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Los aficionados seteros sabemos que ahora es una de las mejores épocas del año para la recolección, pero, también, que hay que tener cuidado con las setas y hongos que ingerimos. Porque algunas especies pueden poner en peligro nuestra salud. Su ingesta accidental nos puede ocasionar desde vómitos, afecciones gastrointestinales, alucinaciones y, en el peor de los casos, hasta la muerte.

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Por eso, nuestra mejor arma es el conocimiento, y así nos evitaremos problemas. Sigamos los consejos de la Universidad de Almería, aunque, lo primero que nos advierten es que  no hay varitas mágicas para distinguir una seta peligrosa de una comestible.

Consejos que nos ayuden

1. No consumas setas que no conozcas. Obvio, pero, es una de las mejores recomendaciones que te podemos hacer. Comer solo aquellas que estés seguro de identificar como níscalos, oronjas o rebozuelos. Sin duda alguna, en el mercado hay muchas guías que te ayudarán a no poner en peligro tu salud y la de los tuyos.

Incluso, pensando ya en las Navidades, estos libros pueden ser un buen regalo. Por supuesto, te ofrecen una valiosísima orientación, pero, no es la única. Acude a jornadas, seminarios, o consulta a veteranos seteros. Como dice la Universidad: ” Nadie nace sabiendo; arrímate a los que entienden, y que las guías de campo te sirvan como complemento”.

Foto: Archenzo. Atribución y Compartir igual.

2. No hagas caso de “si los bichos se la comen, yo puedo”. Porque esto no siempre es así. Es más puede ocurrir que la pequeña oruga que esté mordisqueando el hongo no enferme en el momento, y lo haga horas después. Jamás lo sabrás. Por lo que no te fíes de esa afirmación.

3. Tampoco, debes de hacer caso de aquello de ” que si la hierves con un ajo, éste se vuelve negro, entonces es que es venenosa”. Esto ocurre por otras reacciones químicas que nada tienen que ver con las toxinas, afirma la Universidad de Almería. Al igual que al cocinarlas, ya no son peligrosas. A veces, si se destruye las sustancias tóxicas, pero, en otras el calor no sirve de nada.

4. Otro mito falso es que las setas brillantes y de colores vivos siempre son venenosas. Esto no es cierto al 100%.  Hay setas perfectamente comestibles, incluso exquisitas, de colores llamativos como  el rebozuelo de  amarillo intenso. Sin embargo, existen especies venenosas de colores apagados, como ciertos tipos de Amanita .

Foto: Lablascovegmenu
Foto: Lablascovegmenu

5. En resumen,  a pesar de que tan sólo te comas aquellas que están claramente identificadas, debes tomar otras medidas adicionales para que no acabes con una intoxicación:

Desecha los ejemplares  viejos o en mal estado. A parte de que puedes ingerir algún gusano, y que éste te produzca botulismo, cuando están muy maduras suelen ser indigestas o producir reacciones alérgicas.

No las transportes en bolsas de plástico. Porque se  estropean rápidamente, y de nuevo, el botulismo acecha. Nosotros te aconsejamos cestas de mimbre. Y además, en nuestra tienda online las puedes encontrar.

No cojas aquellas que crecen en lugares sospechosos o contaminados. Nos referimos al pie de carreteras, lugares fumigados o polígonos químicos por muy comestibles que sean. En sus paredes celulares pueden acumularse sustancias tóxicas.

Pero, no te asustes, las intoxicaciones no son frecuentes, y tan sólo te pedimos sentido común.  Siempre salir a buscar setas es una de las mejores actividades del mundo, y comerlas, un lujazo.

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